¿Compromiso y denuncia?

•Mayo 19, 2007 • Dejar un comentario

Michael Jackson: They don´t care about us

Esta es mi canción preferida de Michael Jackson, y lo es por el ritmo, no por la letra supuestamente reivindicativa. Y digo supuestamente porque este tipo de denuncias en estrellas del pop, huelen casi siempre más a publicidad gratuita y operación de marketing cuidadosamente estudiada, que a verdadero compromiso con la realidad sobre la que hablan… De hecho su “efectividad” es más bien nula.

De esta canción hay dos vídeos, y creo recordar que el primero (el de la cárcel) había tenido problemas con la “censura”, que en Norteamérica es bastante pazguata, la verdad, y por eso rodó el segundo en los barrios pobres de Río de Janeiro, con esos chavalitos percusionistas que parecen idolatrarlo y a los que él parece animar a la revolución (obviando todos los sórdidos alrededores de la devoción de Michael por los niños).

Pero todo esto podría ser también una forma de conseguir publicidad gratis, resultando polémico y colándose así en algunos informativos de todo el mundo, técnica que también emplea la reina del pop, la incombustible Madonna, que ha sabido reinventarse mucho mejor que este patéticamente destronado rey del pop, que serviría muy bien como ejemplo contemporáneo que reviviese los tópicos clásicos del escaso valor y la inestabilidad de las glorias mundanas, tras las que tanto andamos y corremos (como dijera Manrique), y del que ya hablé en otra ocasión.

En todo caso, no deja de resultar irónico (o incluso cínico) el modo en que las grandes industrias del capitalismo occidental saben aprovechar y explotar los males que generan y a sus víctimas para hacer negocio, y aún encima recubrirlo con el halo engañoso y en algún momento deslumbrante y cegador (me temo que ya no) de una supuesta voluntad de denuncia y compromiso.

Eso, sin negar la posible buena fe del pobre Michael, que puede no ser más que otra víctima del show bussines y su maquinaria implacable. Pero dejemos claro que su “sufrimiento” es otro, distinto y asépticamente situado en las antípodas del sufrimiento de esas otras víctimas a las que supuestamente, insisto, intentaba dar voz esta canción.

Y todo esto, sin negar que la canción me gusta. Porque la música, música es, y como todas las artes, la suya es la finalidad sin fin: simplemente, gustar. Y el gusto es libre y subjetivo… Bueno, ya sé que hasta esto último es discutible y discutido. Pero esa es otra historia y debe ser tratada en otro post.

Cabeza rapada
cabeza muerta
todo el mundo se ha vuelto loco
situación
agravación
todo el mundo
alegación
en la habitación
en las noticias
todo el mundo
comida de perro
bang bang
muerto de un tiro
todo el mundo se ha vuelto loco

Todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros
todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros

Pégame
ódiame
nunca podrás
romperme
búscame la boca
asústame
nunca podrás
matarme
llámame judío
denúnciame
todo el mundo
pasaos conmigo
patéame
llámame usurero
no me tildes de blanco ni de negro

Todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros
todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros

Dime en qué se ha convertido mi vida
tengo una mujer y dos niños que me quieren
soy una víctima de la brutalidad policial
estoy harto de ser víctima del odio
me estáis violando el orgullo
oh, por el amor de dios
miro al cielo para que se cumpla su profecía
Déjame libre

Cabeza rapada
cabeza muerta
todo el mundo
se ha vuelto loco
trepidación
especulación
todo el mundo
alegación
en la habitación
en las noticias
todo el mundo
comida de perro
hombre negro
mercado negro
tira al hermano
entre rejas

Todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros
todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros

Dime en qué se han convertido mis derechos
¿acaso soy invisible porque me ignoréis?
vuestra proclamación me prometió completa libertad
estoy harto de ser víctima de la vergüenza
me están tirando a una clase de mal nombre
no puedo creer que esta sea la tierra de la que vine
sabéis que de verdad odio decirlo
el gobierno no quiere verlo
pero si Roosevelt estuviera vivo
no permitiría que pasara esto, no no

Cabeza rapada
cabeza muerta
todo el mundo
se ha vuelto malo
situación
especulación
todo el mundo
litigación
pégame
insúltame
nunca podrás
llenarme de basura
golpéame
patéame
nunca podrás
pillarme

Todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros
Todo lo que tengo que decir es que
en realidad no se preocupan por nosotros

Hay cosas en la vida que no quieren ver
pero sin Martin Luther estuviera vivo
no permitiría que pasara esto, no, no, no

Cabeza rapada
cabeza muerta
todo el mundo
se ha vuelto malo
situación
segregación
todo el mundo
alegación
en la habitación
en las noticias
todo el mundo
comida de perro
patéame
llámame usurero
no me digas si tengo
la razón o no la tengo


Marinaleda

•Mayo 18, 2007 • 1 comentario

Leído en El País de ayer:

El Ayuntamiento de Marinaleda (Sevilla) atiende al público en la avenida de la Libertad, después de las calles Jornaleros y Ernesto Che Guevara y las plazas del Pueblo y Salvador Allende. Y tiene un alcalde, maestro de secundaria, José Sánchez Gordillo, comunista, que gana por aclamación desde hace 28 años. La oposición del PSOE y del PP es casi irrelevante, casi invisible, y el alcalde más rojo de España conservará el mando porque el electorado sintoniza con su perfil revolucionario y la oferta de pisos a 15 euros mensuales.

“El sistema capitalista, en sí mismo, es una gran fábrica de corrupción”, afirma Sánchez Gordillo, promotor de una economía “cuyo objetivo no sea ganar dinero, sino repartir la riqueza”. Los cabezas de lista de la oposición apenas le estorban ya que, entre otras razones, ni viven en el pueblo. “Aquí les agobiamos un poco”, ironiza un funcionario municipal.

El agobio expulsó a Javier Arenas durante la inolvidable campaña de 1995: el político conservador, hoy presidente del PP andaluz, llegó al pueblo sevillano de 2.659 habitantes al frente de una comitiva de colaboradores y periodistas para promover al candidato de su partido, un carnicero que finalmente optó por esfumarse. Arenas se topó con unas calles desiertas y la cafetería del pueblo cerrada, pero sólo para la comitiva. A la voz de ya, la gente salió a las calles y se transformó en turba: “¡Fascistas! ¡Cabrones! ¡Hijos de puta!”. El PP se fue.

Ahora regresa con la candidatura de Tomás Pajes. “Creo que vive en Sevilla”, indica Juana Sánchez, aspirante a una concejalía suplente por el grupo del alcalde. “Ni el PP ni el PSOE tienen realidad política e ideológica alguna. Sólo actúan a la contra”, opina. El Colectivo Unitario de Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierdas (CUT-BAI), liderado por Sánchez Gordillo, tiene nueve concejales (bajo la marca de IU), y el PSOE, los dos restantes. El concejal socialista Mariano Pradas, que vive en Estepa, se presenta de nuevo. Hace ocho años el PP obtuvo un concejal, absorbido en la legislatura siguiente por IU.

¿A qué se deben las sucesivas barridas electorales del alcalde? Eduardo Valderrama, concejal de Urbanismo -el departamento municipal más relevante-, no lo duda: “A lo que hemos hecho. Cuando llegamos al Ayuntamiento, en 1979, había muchísimas familias sin vivienda y un porcentaje altísimo de paro, más del 70%”. A principios de los noventa sólo se trabajaban dos meses, en la recogida de la aceituna, y buena parte de las tierras pertenecían al duque del Infantado. “La lucha jornalera, apoyada por este Ayuntamiento, desemboca en el año 1981 en la entrega de las primeras 50 viviendas. Fue un primer paso importante”, recuerda Valderrama.

Diez años después se consiguieron 1.200 hectáreas de terreno, fueron creadas 10 cooperativas de jornaleros (asesoradas por peritos agrícolas) y se levantaron más viviendas, campos de fútbol y piscinas. El pleno empleo es casi una realidad, y la buena marcha de las industrias de procesamiento del vino, la aceituna, las habas y el pimiento obligan a la importación de mano de obra. El reto es desarrollar las cooperativas. “La personalidad del alcalde ha influido mucho en el desarrollo de esta comunidad”, agrega el edil de Urbanismo.

El regidor de Marinaleda tiene unas luengas y encanecidas barbas, una gran admiración por la revolución cubana, un aborrecimiento por George Bush, un irrefrenable discurso contra el sistema capitalista y la burguesía terrateniente, y una mano siempre tendida: necesita las subvenciones de la Diputación de Sevilla y de la Junta de Andalucía para financiar sus proyectos.

“Tuvimos un sueño colectivo y nos llamaron utópicos, soñadores, idiotas, y se reían de nosotros. Pero con coraje, con inteligencia, con capacidad y con saber aprovechar las contradicciones del sistema hemos conseguimos aquel viejo sueño”, afirma Sánchez Gordillo. “Tal vez, como en todo proyecto, podamos cometer errores, que son rectificables, pero lo que no se puede poner en cuestión es una conquista para el futuro de los hijos y de los hijos de nuestros hijos: la tierra no es de nadie. La tierra no se compra, la tierra es de todos”.

Y como Sánchez Gordillo decidió que la tierra es de todos, compró o expropió grandes extensiones para obras sociales y ha construido, hasta ahora, 300 viviendas. Las edificó a través del sistema de “autoconstrucción”, implantado hace 18 años: el Ayuntamiento cede el solar y la dirección de las obras; la Junta de Andalucía presta el dinero de los materiales, y el comprador de la casa la construye él mismo; y, si no sabe hacerlo, paga 45 euros diarios a los albañiles o electricistas. “Las casas necesitan 30.000 euros en materiales, incluida la dirección de obras, y tardan un año en construirse”, explica Valderrama. Resumiendo: si quien adquiere una vivienda se la construye, sólo pagará 15 euros mensuales -el dinero de los materiales prestados por la Junta- durante 70 u 80 años, hasta conseguir la propiedad.

“El alcalde quiere controlarlo todo. Mejor estaría en Cuba con Castro”, dice un vecino. Otros agradecen que en Marinaleda “hay más justicia social que en ningún otro lugar de España”. “Por ejemplo, tenemos unas estupendas escuelas municipales y comedores infantiles a 12 euros al mes”, afirman. El alcalde suele convocar asambleas públicas para debatir los presupuestos y problemas vecinales. “Es un pueblo muy particular, que no se rige con los parámetros de otros”, dice la escritora y periodista argentina Susana Falcón, que dirige la Radio-Televisión de Marinaleda, con una cobertura de 50 kilómetros.

La emisora fue sancionada en marzo por piratear la señal de Digital+ y, hace tres años, por emitir ilegalmente películas de las grandes productoras estadounidenses. Falcón, activista contra la dictadura de las Juntas Militares (1976-83) y comprometida con la izquierda, subraya que Sánchez Gordillo no gobierna “porque sí” desde hace 28 años. “Su poder municipal salió de las luchas de Marinaleda”. Los candidatos de la oposición hacen poca campaña. “Hasta ahora no han tenido contacto con nosotros”, agrega la periodista. “Es como si contaran de antemano con que la abrumadora mayoría del pueblo votará por Gordillo y su gente”.

Conclusión: otro mundo sí es posible. No todo está perdido.

Y sin renunciar a la democracia.

Lingua

•Mayo 17, 2007 • Dejar un comentario

Hoxe é o Día das Letras Galegas, data que se celebra en Galicia dende 1963, ano do primeiro centenario da publicación un 17 de Maio, do libro Follas Novas de Rosalía de Castro, muller dobremente valente, auténtica e pioneira, por escribir sendo muller cando poucos crían na capacidade e o dereito da muller para facelo -e menos aínda en que tivera nada interesante que dicir-, e por facelo, ademáis, en galego, lingua entón considerada unha especie de “dialecto” propio de xente inculta que podía falalo na casa, pero que debía aprender castelán se quería cultura escrita, riqueza ou status social. As letras de Rosalía, profundamente galegas, cantaban doce e morriñosamente sentimentos propios pero moi enraizados no sentir dunha colectividade que de contado se identificou con fondo e coa forma deste poemario inaugural de tantas cousas.


En Follas Novas estaba, creo, este Negra sombra agora popularizado e levado alén do Padornelo e o Courel por Luz Casal e Aménabar, que o empregou coma señal de identidade e bandeira do sentimento que quería latexase no seu Maradentro. Unha das cinco seccións do libro títulase “As viúdas dos vivos e dos mortos,” expresión que tanto lle gusta a Dei e que expresa como poucas a situación que durante séculos foi a máis definitoria deste país. E tamén se inclúe este outro poema, que é dos meus favoritos e o eco do cal recollería medio século despois Machado:

Unha vez tiven un cravo
cravado no corazón
e eu non me acordo xa se era aquel cravo
de ouro, de ferro ou de amor
Soio sei que me fixo un mal tan fondo
que tanto me atormentou
que eu día e noite sen cesar choraba
cal chorou Madalena na Paixón.
“Señor, que todo o podedes
-pedínlle unha vez a Dios-,
daime valor para arrincar dun golpe
cravo de tal condición”.
E deumo Dios, e arrinqueino
mais…¿quen pensara…? Despois
xa non sentín máis tormentos
nin souben que era delor;
souben só que non sei qué me faltaba
en donde o cravo faltou,
e seica, seica tiven soidades
daquela pena…¡Bon Dios!
Este barro mortal que envolve o espírito
¡quen o entenderá, Señor…!

Reivíndicase e conmemórase este día que neste recuncho do Noroeste peninsular temos unha lingua propia, unha tradición literaria propia (chea de dificultades alleas e extrínsecas que eu non vou lembrar aquí e agora, que para iso é festivo e non quero dar clase… bastante teño con corrixir exames) e, como causa o consecuencia -non o teño claro- un algo difícilmente definible que nos une e nos diferencia de outros. Que somos Nós. Un nós polémico, difícil e esbaradizo. Pero nós.

Eu non son falante habitual de galego porque de pequeniña, na casa, falábanme castelán, e a lingua coa que te regan de pequena é a lingua na que pensas e é inevitablemente a túa lingua. Miña nai non era faltante porque os seus pais non eran galegos, e meu pai sempre nos falou castelán porque era a lingua que a nosa nai nos falaba e parece ser que´el interpretou, de xeito máis ou menos conscienten ou inconsciente, que esa era a nosa lingua, e que el quería falarnos na nosa lingua. Curiosamente, el coa miña nai (que repito: non é falante), fala galego. Cando estamos todos xuntos eu sei que o que dice meu pai vai dirixido a min cando o di en castelán e á miña nai cando o di en galego. O caso e que aquí estou eu, falante de castelán para case todo.

Outros que creceron na miña situación adoptaron logo o galego de forma consciente e cuasimilitante, e son falantes de galego, dese galego moi cercano ó normativo que a min me resulta claramente recoñecible e que me soa tan distinto do galego que falan os falantes que o adquiriron como primeira lingua. Eu nunca fun quen de facelo; nunca me saiu e nunca o forcéi, E non sei se iso está ben ou mal, se sería mellor doutro xeito, pero tampouco é algo polo que sinta que me teño que disculpar.

Sendo falante de castelán, lingua allea e imposta de xeito asoballante e case cruel (eso ninguén o dubida), son filla da historia innegable da terra onde nacín e “m’eu criei” (que dixera Rosalía), que xa non se pode cambiar pero que sí, é certo, pódese tentar enderezar algunha das súas consecuencias negativas, cada un co seu graniño de area ou a súa gotiña no río. E sí, unha desas gotiñas sería falar galego. Seino, pero agora cambiar de lingua sería como cambiar de identidade, e aínda que é certo que nunca é tarde e a cuestión é querer, xa non me sae.

Pero todo isto non quere decir que non sinta e non entenda a Galicia, a nosa lingua, a súa situación e o que esa situación revela: a tremenda inxustiza coa que a historia tratou a unha terra, as súas xentes, a súa identidade, a súa cultura, o seu sentir e o seu pensar, que están, sí, sempre, na lingua.

Eu son moi galega, ainda que o pense en castelán. De verdade. Pero é que a miña historia, coma a de Galicia, tampouco se pode negar nin cambiar.

Feliz Día das Letras Galegas, que, por certo, eu paso fóra. E por iso e para “compensar”, escribín esto en galego, aínda que con erros tamén inevitables (por culpa miña e por culpa da norma galega que non fai máis que cambiar e mare a e desconcerta a calquera, e contra iso non hai cursiños que poidan, ea).

E sen ánimo de xustificarme (ou quizáis si), non son a única que sinte a Galicia en castelán ;-) :

Ni gris, ni rosa. Rojo y negro.

•Mayo 14, 2007 • 1 comentario

Hoy no tengo ganas de escribir mucho, y además tampoco de explicarme. Hoy personalizaré.

Si justificas una dictadura, justificas todas; es una frase que suelen decirme los burgueses acomodados de este país (en este país son los que más se dejan oír). No deja de ser una frase que encierra una gran pobreza de ideas y que huye del debate serio. Para mí, la mayor dictadura es la pobreza. A partir de ahí, hablamos y discutimos. Me gusta cuando los burgueses de mi país se escandalizan poque la población cubana no come carne todos los días..tiene su guasa.

En mí país hay 8.000.000 de pobres, de ellos, 500.000 viven en situación de pobreza extrema (viven y mueren) con menos de 3€/día. No escriben en blogs, ni hacen discursos grandilocuentes acerca de política. No presentan telediarios ni concursos de belleza ni se sientan con sus trajes caros a decir lo malo que es Evo Morales o Fidel, mientras planean que harán el fin de semana. Hablan poco, o al menos los escuchamos poco.

Es un debate interesante cuando quiere hacerse. ¿Qué molesta más de Cuba, la “dictadura terrible” o que sea un país no capitalista y por tanto, un mercado todavía no apto para los países capitalistas?. ¿Por qué la “dictadura” cubana molesta más que la Saudí?

Sí, hoy soy rojo y negro. Sí, hoy tengo pocas ganas de escribir.

El que no esté con Cuba, con su Revolución, con Fidel Castro, está del otro lado, de la ignominia y de la traición. Si la Revolución Cubana se extinguiera, seríamos borrados de la pizarra del mundo.

Pablo Neruda

Fidel es un individuo con un carisma especial que, en medio de toda su lucha, no ha caído, como a veces acontece con los personajes, incluso, de la izquierda revolucionaria que de pronto pasa el tiempo y abdican de su pudor y su ética. En su caso, esa acusación no se puede hacer. Nadie se ha atrevido a acusarlo de corrupción ni de lujos inadecuados en su vida. Es un tipo que, equivocándose y acertando, ha querido el bienestar de su pueblo. Eso es respetable.
Fidel Castro es hoy por hoy la más importante figura política del continente americano y una de las más destacadas de la historia contemporánea. La figura de Fidel sigue siendo aleccionante.


Mario Benedetti

Fidel Castro es un lector voraz, amante y conocedor muy serio de la buena literatura de todos los tiempos, y aun en las circunstancias más difíciles, tiene un libro interesante a mano para llenar cualquier vacío. Yo le he dejado un libro al despedirnos a las cuatro de la madrugada, después de una noche entera de conversación, y a las doce del día he vuelto a encontrarlo con el libro ya leído. Además, es un lector tan atento y minucioso, que encuentra contradicciones y datos falsos donde uno menos se lo imagina. Después de leer Relato de un náufrago, fue a mi hotel solo para decirme que había un error en el cálculo de la velocidad del barco, de modo que la hora de llegada no pudo ser la que yo dije. Tenía razón. De modo que, antes de publicar Crónica de una muerte anunciada, le llevé los originales, y él me señaló un error en las especificaciones del fusil de cacería. Uno siente que le gusta el mundo de la literatura, que se siente muy cómodo dentro de él, y se complace en cuidar la forma literaria de sus discursos escritos, que son cada vez más frecuentes. En cierta ocasión, no sin cierto aire de melancolía, me dijo: “En mi próxima reencarnación yo quiero ser escritor”.

Gabriel García Márquez

Fidel Castro es un símbolo de dignidad nacional. Para los latinoamericanos, que ya estamos cumpliendo cinco siglos de humillación, un símbolo entrañable.

Eduardo Galeano

Sigue viajando al futuro y sigue volviendo para contárnoslo. Gracias comandante.

¿El mejor?

•Mayo 14, 2007 • Dejar un comentario

Hay quien dice que este es el mejor monólogo de humor (supongo que se refiere a en castellano). Yo no sé si atreverme a decir tanto. Peor que está entre los mejores, eso, seguro.

(Así que le perdonamos el desajuste entre imagen y audio, ¿no?, aunque a mí, personalmente, me pone bastante nerviosa, hasta el punto que prefiero escucharlo sin mirar.)

Sombras

•Mayo 13, 2007 • Dejar un comentario

Los actos de nuestra vida que llamamos buenos y de los que nos es fácil hablar son casi todos del primer género, “ligeros”, y los olvidamos pronto. Otros actos, de los que nos cuesta hablar, no los olvidamos nunca, son como más nuestros que los primeros y su sombra se proyecta ampliamente sobre todos los días de nuestra vida.

Herman Hesse: Siddhartha

Así crecemos y vivimos: a la sombra.

Caminar aunque no brille tu estrella

•Mayo 12, 2007 • 1 comentario

powered by ODEO

Me encanta Manolo, me gusta desde siempre, desde las borracheras del Insti con los Burros o el Último de la Fila. Me encanta esta canción, que es una de las favoritas de mi album personal.

“Tranquilamente, alma minera,
pulverizar las horas que he vivido en ti.
Qué locura es el quererte aún,
qué desmayos tiene la razón.
Un viajero infatigable hoy he vuelto a ser,
un viajero que pretende olvidar.”

Lo dicho: caminar, aunque no brille tu estrella.

No

•Mayo 11, 2007 • Dejar un comentario

Marta Botía: Dices no

No, no, no, no, no, no, no, no, no y no.

Qué a gusto me he quedado.

Porque en realidad, a mí me cuesta un montón decir que no, lo cual en algunas ocasiones puede ser bastante engorroso e incluso un problema serio. En un curso sobre relaciones interpersonales que estoy haciendo explican que eso es falta de asertividad (que es la capacidad de relacionarse de forma adecuada, satisfactoria, sana y efectiva con los demás) y una señal inequívoca de la falta de autoestima suficiente para relacionarse de esa forma “adecuada y sana” (los psicólogos tienen muy claro qué es eso y qué no es; a mí me cuesta más, pero como soy poco asertiva, con poca confianza en mí misma, y con una autoestima pelín deficiente, les creo, porque no me atrevo a decirles que no).

Alguien dijo (Antonio Gala, creo) que “yo” y “no” eran las palabras más importantes del idioma, y que estaban estrechamente relacionadas entre sí (bueno, esto último no sé si lo dijo; pero lo concluyo yo por mi cuerta, en un ejercicio de fortalecimiento de mi debilitada autoestima que me vendrá muy bien). Saber decir “no” sería una forma importantísima o incluso fundamental de afirmar el “yo”. Es decir, negar(se) a los demás es afirmar(se) a uno mismo. Es decir, ocupamos el espacio que nos atrevemos a “robarles” a los demás. Es decir, la conquista de la propia identidad y personalidad se hace necesariamente en abierta confrontación y oposición dialéctica con los demás. De hecho, creo que todos los niños pasan por una fase del “no”, relacionada con esa afirmación del yo, aunque por lo visto luego algunos sufrimos una regresión y se nos olvida todo lo aprendido.

En consecuencia: para afirmarnos y construirnos necesitamos impepinablemente a esos “demás” a los que oponernos. “El infierno son los otros” decía Sartre, pero son un infierno necesario para que uno mismo exista y para conquistar nuestro paraíso personal, que yo supongo que es el de la autoaceptación y la paz con uno mismo. O, como dirían los psicólogos, el autoconcepto adecuado y la autoestima fuerte que nos permitirán además ser asertivos, es decir, poder relacionarnos adecuadamente con los demás, o sea, con los otros, para lo cual, está claro pues, es imprescindible saber decir NO… Y es que ya Dante situaba el infierno como el primer paso para llegar al Paraíso. Sin infierno no hay paraíso; sin los otros no hay yo; sin “no” no hay yo feliz ni felices relaciones con los otros.

Y ahora, que alguien me diga que no, si se atreve ;-) .

Consigna

•Mayo 10, 2007 • Dejar un comentario

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría

Mario Benedetti

Defender la alegría, siempre, desde dentro, desde el fondo, con uñas y dientes.

Defenderla hasta cuando pueda parecer inadecuada o inoportuna, porque nunca lo es, porque nunca hace daño, y si nos lo parece, es por confusión, convención o tontería.

Defenderla, sembrarla, regarla, vigilarla, cuidarla, estar alerta, para no despistarnos nunca y que nunca se nos pierda.

Defenderla y tenerla siempre a mano. En los fondos y en las formas.

Defenderla en lo grande y en lo pequeño, en lo extraordinario y en lo cotidiano, en los buenos tiempos y en los malos, en la salud y en la pobreza, en la riqueza y en la enfermedad, y hasta que la muerte nos separe.

Defenderla, y buscarla siempre, siempre, siempre, aún cuando creamos que está lejos, porque en realidad, aunque nos confundamos y juguemos a las metonimias, siempre está dentro y nunca está fuera. Así que no es fuera donde debemos esperarla, ni donde se crea ni donde se destruye ni donde se transforma.

Defenderla y recordar que, como casi todo, si quieres encontrarla en todas partes, debes llevarla contigo. Ese es tu privilegio, tu poder y tu decisión, y ya no son posibles las excusas ni las coartadas.

Defender la alegría y refugiarse en la alegría y cubrir todo con alegría.

Defender la alegría.

Es un truco, una consigna, un gran secreto, un mantra.

Las grandes personas, grandes de verdad, son aquellas que saben defender siempre la alegría. Y yo quiero aprender, aunque a veces se me olvida.

De verdad. No para ser grande. Sólo para ser. Y para vivir.

Esa es mi consigna y por eso la he apuntado: para no olvidarla.

El pupitre de atrás

•Mayo 8, 2007 • Dejar un comentario

Cuando iba al colegio, yo nunca me sentaba en el pupitre de atrás. Al principio, porque me sentaban las profes, y solían ponernos a las chaponas (sí, yo lo era… pero reconocerlo es el primer paso para superarlo, ¿no?) en las primeras filas. Y luego, en el instituto, porque como era miope y astigmática nunca veía bien el encerado. Sólo en la facultad me decidí por las últimas filas, no sé si en una constatación o un deseo del anónimato y la distancia con que viví yo mi última etapa como estudiante.

En todo caso, está claro que hay tres clases de alumnos: los que se pelean por las primeras filas, los que se pelean por las últimas filas y los que no se pelean y terminan sentándose donde les dejan o donde coincide (yo era de estas últimas).

Así éramos nosotros, y así son hoy mis alumnos.

Los hay simpáticos, vagos, aburridos, alegres, listos, inteligentes, pelotas, impertinentes, maliciosos, trabajadores, ocurrentes, coquetos, desconfiados, ingenuos, gamberros, serios, tristes, sonrientes, inquietos. De todos los tamaños, formas, colores y acentos, como en botica. En la variedad está el gusto y, a veces, el disgusto.

Pero son chic@s. Y eso es todo lo que tienen que ser. Y sentarse, si quieren y pueden, en el pupitre de atrás. E intentar escaquearse, o engañarte, o burlarse de ti, que para eso estás.

Porque cuando no son eso (que también los hay), chic@s, en el fondo o en la forma… malo.

Aunque yo sea la profe y tenga que hacer como que no me gusta. Que a veces de verdad no me gusta, conste.

En cuanto al, parece ser, “polémico” Loquillo (a los comentarios del vídeo en el Youtube me remito), creo que queda claro por la recurrencia que a mí me encantaba y me encanta, el personaje y la persona que intuyo que estaba detrás.

Lo que no tengo claro es por qué justo en esta época me da por acordarme tanto de él. Quizás sea que yo también me hago mayor, como Dei ;-) , y ya sólo me parece bueno (o al menos, me parece lo mejor) lo de antes. Aquellos maravillosos ochentas que me temo nos definen.

Qué putada.